viernes, 8 de mayo de 2009

Entrevista a Marcos Yauri Montero (*)

Marcos Yauri Montero y el extraño caso del Ulises lìrico de nuestra època

A.M.G: Cuando hablamos de Marcos Yauri Montero, hablamos de un escritor completo. Es decir, tenemos a un Yauri poeta, novelista y crítico ¿Cómo se interrelacionan estos trabajos en su creación? Ya que en algunas obras es perceptible, una prosa lírica, por ejemplo, y en otras, un lírica en prosa.
M.Y.M: La pregunta que tú me haces me toca de manera impactante e inclusive me invita a mi mismo a meditar…Porque realmente, yo me inicié como poeta, mejor dicho como lírico; inclusive mi primer poemario El mar, la lluvia y ella es de un lirismo bastante complejo y me parece que es bastante lograda, púes la crítica literaria la recibió muy bien en aquellos tiempos de los años 60… Posteriormente, yo me dediqué a la novela porque por entonces yo tenía preocupaciones sociales con respecto a nuestra región, a la comunidad nacional y también a la comunidad, digamos, de bandera general e internacional…
A.M.G: En cuanto a la estructuración temática en su obra poética y narrativa, ¿los temas lo eligen a usted o usted elige los temas?
M.Y.M: Es una pregunta interesante. Me parece, que nos buscamos mutuamente. Los temas vienen, me provocan, al mismo tiempo que yo he estado buscando algo que tiene que sacudirme y hacerme hablar…Hay temas sociales, hay temas de amores, hay temas de sueños, hay temas de grandes proyectos, hay temas de creación, hay temas de imaginación, tantos temas y todos los temas me gustan. Porque, en todos los temas, está presente la condición humana…
A.M.G: Cuando hablamos del sujeto, en algunos casos, sujeto poético y en otros, sujeto novelesco o personaje en la novela. En gran parte de su producción ya sea en prosa o en lírica, hallamos a un sujeto caracterizado como el Ulises; un sujeto en busca de su patria, en busca de su identidad, de su clase, de su pasado. ¿Como ha visto esta constante en toda su obra?
M.Y.M: Somos peregrinos en la tierra. Todos nosotros tenemos dentro de si, a un Ulises y todos nosotros en si, somos Ulises. Pero, ¿porqué digo esto?, púes porque uno siempre se está buscando. El hombre siempre se está buscando, por ejemplo; quien no recuerda a su niñez o a su juventud y quien no quisiera volver a esos tiempos, estamos siendo un Ulises. Cuando uno se ausenta de su región, de su familia, hay momentos en que uno recuerda y quisiera volver aun cuando los caminos están cerrados y los puentes están rotos… hoy el mundo, es el mundo de la migración…
A.M.G: Háblenos ahora de No preguntes quien ha muerto y la tensión lírica que subyace y que se teje en esta novela.
M.Y.M: Esta novela No preguntes quien ha muerto, es para Luis millones…una novela intimista y muy grande… Es una novela muy moderna, no es la novela histórica del siglo XIX, es la novela histórica del siglo XXI y acogiéndome a lo que dice Luis Millones y acogiéndome también a otra opinión verbal de Edgardo Rivera Martínez, todas mis novelas son líricas… No hay novelistas líricos en el Perú. En Zavaleta ¿hay lirismo allí? No hay. ¿Hay en José Antonio Bravo? No hay. ¿En Miguel Gutiérrez? No lo hay. ¿En Óscar colchado? No, no lo hay. Hay mas bien, aunque esto es perceptible en estos escritores: un naturalismo y un realismo. Realismo viejo, naturalismo viejo, pero no hay esa forma, el de una novela lírica. ¿Y porqué será? , tal vez algún fenómeno que sería necesario rastrear, en un estudio profundo de nuestra narrativa peruana contemporánea…
A.M.G: En un poemario Tierra- Aire del poeta Alejandro Peralta, encontramos un poema que le es dedicado el poema es “Urbe”. Háblenos de ese vínculo con el poeta de Ande y El Collao.
M.Y.M: Conocí personalmente al poeta Alejandro Peralta en el año 71 ò 72 y coincidíamos bastante en nuestros ideales… El año 70 ò 71… se había dado la casualidad que él se presentó a un concurso, en el rubro de fomento a la cultura José Santos Chocano. Y yo también me había presentado a ese mismo premio, con un poemario titulado Celaje del amor violento… Fue una lucha tremenda, una lucha muy fuerte, una lucha violenta, porque la calidad de Celaje del amor violento, también se merecía el primer premio. Pero había una cuestión histórica, una deuda tremenda culturalmente, que el Perú tenía con don Alejandro Peralta… y es que, no se le había dado ninguna distinción hasta ese tiempo, y él ya era un anciano... Entonces, el Perú cumplió su deuda con don Alejandro Peralta y se le dio el premio, y a Celaje del amor violento… se le dio la mención honrosa, cosas que la historia no la conoce, sino hasta hoy en que tu me preguntas…

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(*) Por motivos de espacio en este medio, se ha considerado cortar gran parte de esta entrevista extensa. La edición completa de la misma, saldrá en la revista literaria “Casa de Asterión” Nº IX.

jueves, 7 de mayo de 2009

DOS LIBROS DE CAMILO FERNÀNDEZ COZMAN

Camilo Fernández Cozman: en el cuerpo de sus páginas

Por: Alejandro Mautino Guillén
La comprometida labor con la crítica literaria del profesor de la U.N.M.S.M y de la USIL, Dr. Camilo Fernández Cozman (Miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua), nos presenta dos nuevos libros.
El primero, La poesía hispanoamericana y sus metáforas. Fondo Editorial de la Universidad de Murcia, 2008, España. Libro donde se reúnen once ensayos dedicados a analizar la poética Latinoamérica en sus más destacados representantes: Pablo Neruda, César Vallejo, Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Carlos Germán Belli y José Watanabe. Este libro, enfoca como refiere el autor “el estudio de un segmento amplio que va desde la vanguardia poética y llega hasta la generación de los años setenta”.
En el libro, Fernández Cozman, utiliza una metodología que busca ampliar la denominada retórica formal, para ello emplea elementos como: los contextos culturales y las figuras retóricas, unidas a manifestaciones cognitivas del ordenamiento del mundo.
Otro libro es, Mito, cuerpo y modernidad en la poesía de José Watanabe. Cuerpo de la metáfora editores, 2009, Lima. En donde, a partir de una “plurimetodología” Fernández Cozman correlaciona los estudios antropológicos, históricos y de crítica literaria para abordar un estudio a lo largo de seis ensayos, a la poética de Josè Watanabe (especialmente en los poemarios: El huso de la palabra, 1989; Historia natural, 1994; y Cosas del cuerpo, 1999), poeta peruano trascendental y miembro de la denominada “generación del 70”. Este libro, que fuera ganador del Premio Nacional de Ensayo “Universidad Nacional Federico Villareal” 2005, tiene el mérito de plantear desde una perspectiva interdisciplinaria, los tópicos subyacentes en la poética moderna (la racionalidad instrumental, la tecnología, la modernidad, la lírica conversacional, la obra abierta, la desmitificación, por ejemplo), que también son subyacentes en la poética de Watanabe. De este modo, Fernández Cozman, plantea que en dichos poemarios “se observa el pensamiento mítico, una reflexión sobre el cuerpo en la modernidad y una crítica de la racionalidad instrumental”.
Camilo Fernández Cozman ha publicado además Las ínsulas extrañas de Emilio Adolfo Westphalen (ensayo, 1990, 2003); Ritual del silencio (poesía, 1995); Las huellas del aura. La poética de J.E. Eielson (1996); Raúl Porras Barrenechea y la literatura peruana (2000); Rodolfo Hinostroza y la poesía de los años sesenta (2001); El cántaro y la ola. Una aproximación a la poética de Octavio Paz (2004); La soledad de la página en blanco (2005); y La poética de Wáshington Delgado (en prensa).
Indudablemente, la labor de la crítica literaria en nuestro país, se va extendiendo como una telaraña universal, como un circuito de redes, que van llegando desde diversas direccionalidades a favorecer la lumbre del arte en la oscuridad. Creemos por ello conveniente señalar que el camino de la literatura siempre ha sido el mismo: el del rigor crítico y creativo.