lunes, 26 de marzo de 2018

"BATALLAS Y SUEÑOS DE UCHKU PEDRO" DE MELACIO CASTRO MENDOZA


Julia Kristeva (1978), importante filósofa y psicoanalista francesa refiere que “todo texto se construye como un mosaico de citas, todo texto es absorción y transformación de otro texto” (p. 190).  De esta manera entendemos al texto como un “sistema de estructuras coimplicadas en distintos niveles, de forma tal que cada elemento asuma un valor en relación con los demás” (Marchese [y] Forradellas 2004: 402). Es así que incluso una obra literaria está imbuida de otros textos: textos escritos, textos orales, textos de otras disciplinas, etc.

Acaba de publicarse, hace un par de años, Batallas y sueños de Uchku Pedro (Editorial Club Universitario, Alicante, España, 2016) del escritor Melacio Castro Mendoza, quien nació en Caín, un Caserío de la costa norte del Perú. Además, estudió Ciencias Sociales e Historia en la UNT (Universidad Nacional de Trujillo, Perú) y en la UDE (Universidad de Duisburg y Essen), Alemania.

Batallas y sueños de Uchku Pedro es como subraya Óscar Colchado Lucio (2016) en el prólogo:

un extenso poema épico [] cuyos versos recrean la historia de un sector de los Andes peruanos, Ancash, donde tuvo lugar la gran revolución indígena de 1885 con la figura protagónica de Pedro Celestino Cochachin, más conocido como Uchku Pedro, lugarteniente de Pedro Pablo Atusparia, jefe del levantamiento (Colchado 2016: 9).

  La obra de Castro Mendoza está compuesta de 54 poemas titulados de manera autónoma, pero deben entenderse todos ellos como una totalidad; y es que, efectivamente, se trata de un extenso poema épico escrito en prosa poética.
Al inicio subrayamos una cita de Julia Kristeva referida a que un texto es el resultado de la absorción y transformación de otros textos. De tal manera que hay en él las huellas (intertexto) de otros textos. Batallas y sueños de Uchku Pedro es un texto que absorbe no solo la historia, el mito, la leyenda, la religión, el pensamiento y la racionalidad andina, sino también su filosofía y su episteme; para luego transformar ese texto en otro, es decir en literatura, donde se perciben las huellas del lenguaje popular, ciertas marcas del quechua del Callejón de Huaylas y del lenguaje de sus principales ideólogos y combatientes. De esta manera, absorción y transformación textual resumen al libro de Castro.

Para muchos historiadores, la sublevación campesina de 1885 alcanzó una dimensión nacional que el tiempo no ha podido borrar. La literatura no ajena a ella también ha representado dicha gesta del pueblo indígena ancashino. En novela destacan, por ejemplo, El amauta Atusparia (1930) de Ernesto Reyna y  No preguntes quién ha muerto de Marcos Yauri Montero (1989); en cuento “Cordillera Negra” de Óscar Colchado (1985); en teatro Atusparia de Julio Ramón Ribeyro (1981);  y, en poesía (en algunos poemas), Reinos que declinan de Selenco Vega (2001) y Batallas y sueños de Uchku Pedro (2016) de Melacio Castro Mendoza. Como se puede observar hay una importante tradición de escritores de primer nivel que han representado dicho levantamiento en Ancash a nivel ficcional.


En Batallas y sueños de Uchku de Castro Mendoza se observa, en tiempos discontinuos, la voz poética de dos héroes. La primera es la voz de Uchku Pedro, quien da manifiesto de su estancia por la vida, su amor por Lucía y sus ansias de ver una tierra libre. Aquí Uchku Pedro está configurado como personaje y como voz colectiva en un ámbito histórico social; por otro lado, la segunda voz es la voz órfica del poeta cronista, Anacleto Méndez, quien al igual que Orfeo se introduce en la muerte, en el pasado, en la memoria cultural, en la historia y en los recuerdos para rescatar a los héroes con nombre y sin nombre que participaron en la sublevación de 1885 y otorgarles el valor que, como individuos colectivos, forjaron en el combate un ideal de nación indígena buscando igualdad y justicia.

En la prosa poética, de este libro, se desarrolla lo que para algunos teóricos como Elena Altuna denominan la "retórica del desagravio”. En este texto aparece la voz de Uchku Pedro y Anacleto Méndez como un discurso de desagravio, en el que se exponen los atropellos y abusos que se cometieron desde la llegada de los pseudo conquistadores. Es decir, hay una acción comunicativa en ese discurso, cuya finalidad es conmover al interlocutor dentro del texto y al lector del libro:

Llegaron la espada y la cruz.
Sus portadores, invasores sedientos de metales,
tierras y fuerza de trabajo, nos declararon bárbaros
amantes de la sierpe (p. 12).

Pero esta protesta que visibiliza el lastre dejado ya en la colonización también se extendió hasta las últimas décadas del siglo XIX (época en el que ocurre la sublevación de 1885 y que hoy en pleno siglo XXI se ha transformado en un neocolonialismo, por ejemplo, la privatización). En el libro de Castro Mendoza se leen estos versos:

La propiedad privada nos colgó a la cruz a la cruz del hambre
y su filuda espada nos sometió a la más negra
y absoluta miseria espiritual y física (p. 13).

Otro elemento que aparece en esta obra, y que deseo subrayar, es la racionalidad andina a través de la representación del mundo en la voz de sus principales personajes o héroes. Entendemos que por medio de la lengua del hombre viaja su cultura, su pensamiento, su idiosincrasia, su sistema de representación, etc. Es así que en la racionalidad andina se presenta una naturaleza metafórica a través de su discurso. Este está caracterizado por la prosopopeya o personificación, que consiste en atribuir propiedades humanas a un animal o a un objeto. Por ejemplo, en el libro leemos:

¿Oyes, mamá Hortulana?
Las rocas lloran la suerte de la patria
y, entre tanto,
las palomas arrullan la hora matinal (p. 17).

O en otro poema como “Habló el Auki” se lee:

Entronada a un Apu, una roca dijo:
«!Deja tus minas, Uchku Pedro: ve y busca al
viejo Atusparia! ¡En tus manos deposito
un sol y dos luceros!» (p.26).


Aunque en el libro abundan muchos ejemplos, he tomado solo los que acabamos de citar para hacer notar cómo en el texto se deja notar la racionalidad andina ligada a la personificación de todos los elementos que en el mundo andino se integran. Y es que en esta racionalidad, todos somos parte de la tierra y todos somos la tierra, no hay diferencias entre uno y otro, hombre y naturaleza son igual, por ello hay un respeto: he ahí porqué el diálogo con la coca, con la tierra, los apus, las piedras, los animales, etc. Sin embargo, esa relación armónica entre hombre y naturaleza se ve resquebraja con la llegada de los españoles, de los mishtis, de los hacendados, con la propiedad privada, con la indiferencia, el abuso del poder, el proteccionismo de las autoridades, los nuevos impuestos, etc., estos elementos son los que se denuncian a través de la voz del héroe en Batallas y sueños de Uchku Pedro.

Es así que para Carlos Toledo Quiñones (2018), por ejemplo, se producen dos momentos discursivos en la obra:

 El primer momento coincide con el desarrollo autónomo y soberano peruano correspondiente al añorado por Uchku Pedro, y el segundo, con la pérdida de la autonomía y de la soberanía, suplantadas por una dependencia, cuya madre es la invasión española.  Esta es parte constituyente de nuestra actualidad, madre, a su vez, de la aspiración del autor relacionada con la cosmovisión andina del Pachacuti (Toledo 2018).

Otro elemento importante en el libro es la reivindicación de los héroes anónimos de la sublevación de 1885. De esta manera, el yo poético en la voz de Anacleto Méndez testimonia sobre Manuel Granados, Ángel Baylón, Pedro Pascual Guillén, José Orobio, Severino Tukushuanca, Fernando Roque, Marcelino Sifuentes, Luis Felipe Montestruque, Tiburcio Mallki,  Lucía, Grimanesa Andrade, Mamá Hortulana, etc. De esta manera la voz de Anacleto Méndez, que es la voz poética y que funciona como memoria colectiva, trae del olvido no solo a Uchku Pedro y Atusparia, sino a otros combatientes del callejón de Huaylas y los reactualiza en su dinámicas más cotidianas, en sus posturas políticas, en sus ansias de una país más justo y en sus sueños de igualdad y de derecho.

Si bien es cierto, el tiempo individual es pieza clave en esta poética de Castro Mendoza pues esta refiere la reconstrucción de un pasado afectivo (llena de la vida de los héroes, sus hazañas y su modo de entender el mundo), también lo es el tiempo como recuerdo angustioso (el sufrimiento por sistemas de opresión aún tan vigentes desde la colonia). Batallas y sueños de Uchku Pedro es un texto que recrea la realidad histórica ancashina de 1885 a través de una intensa prosa poética y a su vez la ficcionaliza para traer a la memoria y reactualizar a todos esos héroes que la historia y el tiempo parecen querer olvidar. Particularmente este es un texto que reactualiza la historia desde la perspectiva de una poética histórica, reactualiza el lenguaje decimonónico del siglo XIX y sus héroes y reabre nuevamente el sentimiento de pertenencia y de denuncia frente a nuevas formas de colonialismo.   


Referencias bibliográficas

Castro Mendoza, Melacio. (2016). Batallas y sueños de Uchku Pedro. Alicante: Editorial Club Universitario.
Kristeva, Julia. (1978). Semiótica 1. Madrid: Editorial Espiral Fundamentos.
Marchese, Ángelo [y] Forradellas, Joaquín. (1994). Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria. Barcelona: Editorial Ariel.
Toledo Quiñones, Carlos. (2018). “Reflexiones en torno al poemario Batallas y sueños de Uchku Pedro”. Lima, Perú: Servindi. Comunicación intercultural para un mundo más humano y diverso. Recuperado de https://www.servindi.org/02/02/2018/reflexiones-en-torno-al-poemario-batallas-y-suenos-de-uchcu-pedro


1 comentario:

  1. Excelente comentario estimado Alejandro, pude escucharlo y admirarlo como toda tu obra literaria y promoción de nuestra cultura. Gracias!

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